Rechazo nacional contra las medidas del gobierno

imagen1CIUDAD DE MÉXICO.– En Los Pinos, políticos y funcionarios públicos aplaudieron al Presidente Enrique Peña Nieto durante la presentación de su plan para la economía familiar. En las calles –y no sólo por el “mega gasolinazo”–, una vez más, miles exigieron su renuncia y que sea sometido a juicio.

Dos grandes lonas blancas colgaban del Ángel de la Independencia: “Gobierno traidor” y “Gobierno asesino”. Cuando los miles de estudiantes, trabajadores, niños y ancianos ya llegaban al Zócalo de la Ciudad de México, las letras negras continuaban al pie de la columna.

En el Antimonumento, en Paseo de la Reforma, por los estudiantes normalistas de Ayotzinapa, desaparecidos hace dos años y aún buscados por sus padres, los manifestantes hicieron una pausa para contar del 1 al 43, exigir justicia y la presentación con vida de los jóvenes. Luego se continuó con la protesta y con una larga lista de razones para exigir la salida del Presidente.

“Peña, no sólo es el gasolinazo, eres tú y tu Gabinete corrupto e inepto que no le gusta leer y sólo ‘len’. Es la injusticia: [José Manuel] Mireles, los 43, Tlatlaya, ‘casa blanca’, Aristegui y los asesinatos de periodistas. Feminicidios, crimen organizado, pocos ricos muchos pobres, reformas ‘destructurales’, etc, etc… México está recordando”, enlistó una mujer en un letrero que cargaba entre la marcha de los miles de ciudadanos que no pararon de gritar “Fuera Peña” durante todo el doceavo día de manifestación contra el gasolinazo.

“Lo elegiste por guapo, sácalo por pendejo”, mostraba un joven en un cartel. “Muera Peña”, decía un niño de aproximadamente seis años en un letrero.
En las escaleras del Ángel de la Independencia, antes de iniciar la marcha, dos hombres de traje veían al resto de manifestantes. Eran alrededor de las 4:20 de la tarde. Se salieron de las oficinas para unirse, dijeron.

“Vinimos porque estamos en contra de las medidas del gobierno. No sólo el gasolinazo, también lo que ha ocurrido con todos los gobiernos priistas”, aseguró uno de ellos. “Por la muerte de los 43 y tantas otras cosas que han quedado sin explicación”, añadió su acompañante.

“Ya es demasiado lo que está pasando; que la gente despierte y saque al Presidente. Esta vez le pegaron en lo que más le duele: el bolsillo”, aseguró un trabajador.
Una mujer con chamarra turquesa y pantalón gris mostraba un letrero que rezaba: “Somos hartos los hartos”.

En entrevista, reclamó que ahora “todo sube, pero los sueldos no. Ganamos una miseria. Con estas alzas tendremos que trabajar hasta en la noche”, ironizó. “Esperemos que sigan las protestas hasta que tiremos a Peña o que bajen los impuestos”.

Aunque los manifestantes portaban diversos carteles contra la corrupción, los gobernantes prófugos y la inseguridad, entre las banderas de México en blanco y negro, se asomaban las consignas contra el incremento en el precio de las gasolinas; una piedra más en el costal de hartazgos.

Con dos lonas blancas, otros ciudadanos exigían derogar impuestos a la gasolina. A raíz de la Reforma Hacendaria, se aumentó el Impuesto Especial Sobre Productos y Servicios (IEPS) en combustibles para intentar compensar la caída en los ingresos petroleros.

La marcha arrancó con buenos ánimos, impulsada en su mayoría por estudiantes de las principales universidades del país. Marcharon juntos la UNAM, el Politécnico y la UAM. También se vio a gente de Atenco, con sus machetes; a gente del Estado de México e Hidalgo, que caminaban, arrastrando años de un gobierno del que se dicen cansados.

May, una joven de Ixmiquilpan, Hidalgo, dijo a SinEmbargo que el cansancio es por cada decisión que el gobierno saca supuesta
mente para ayudar al bolsillo de los mexicanos pero que jamás se cumple.

“Hay muchas opciones si los recursos se manejaran de manera correcta, pero no lo hacen porque sólo buscan beneficios para ellos. Comenten atrocidades, asesinatos, violaciones, son corruptos y no pasa nada. Esta, la del gasolinazo, no es la primera lucha, es la consecuencia de no haber sido fuertes contra las reformas o en las elecciones en las que ganó Peña Nieto. No fuimos fuertes y en consecuencia no pudimos evitar todo esto”, reclamó.

La marcha arrancó poco antes de las 16:00 horas y en poco tiempo abarcó gran parte de Paseo de la Reforma. Aunque las consignas no fueron nuevas y tampoco lo fue la que más se repitió, “Fuera Peña”, se percibió un sentimiento de cansancio. Los asistentes enumeraban los actos que le han dadmarcha_23o a este gobierno los niveles más bajos de popularidad de la historia.

Junto con Peña, el blanco de las consignas y del rencor fue hacia los ex gobernadores que hoy no se sabe dónde están pero que tienen encima acusaciones de corrupción. Una gran lona con los rostros de Roberto Borge, Javier Duarte, César Duarte y Roberto Padrés se lució con la leyenda de “Los 4 fantásticos”.

El Señor Gerardo, al cuestionarle sobre el por qué salir a marchar se limitó a decir: “estoy hasta el gorro de la corrupción, no hay nadie en la cárcel y todo mundo sigue robando”. Se refirió a toda la generación de ex gobernadores que “saquearon al país” y que hoy no se sabe dónde están, mientras que la gente cada vez está más pobre y con más necesidades.

La marcha encontró en el Senado de la República otro de los motivos que refuerzan el cansancio. Hablaban enojados de tanto bono extra, tantos beneficios, tantas horas sin trabajar y de las reformas de Peña Nieto que por ahí pasaron. La gente también aprovechó para gritar consignas en contra de todos los partidos políticos, ya que cada contingente hizo ahí una breve pausa.

La marcha continuó sin apuros y no se registró ningún acto que desencajara con el ambiente, además, aunque todos los establecimientos y comercios estuvieron cerrados, también se registró poca presencia de elementos de seguridad pública de la Ciudad de México.

El primer contingente arribó por la calle 5 de mayo y el grito de “¡Fuera Peña!” fue más ensordecedor. Mientras más cerca estaba el Zócalo, los jóvenes universitarios, que lideraron la marcha, más brincaban y más corrían. Así entraron a la Plaza de la Constitución. Contaron del 1 al 43 y corrieron para encontrarse con cercas que resguardan a trabajadores que quitan la pista de hielo que se instaló durante la época decembrina.

Los contingentes encontraron espacio frente a Palacio Nacional y ahí se quedaron ante la falta de oradores o de un plan siguiente. Pasados 20 minutos de haber entrado el primer grupo, entró otro pero en completo silencio para después iniciar con la entonación del Himno Nacional.

Un camión de sonido abrió una lista de oradores en la que todos podían anotarse. Líderes estudiantiles y de sindicatos tomaron la palabra y quienes los escucharon, apluadieron y asintieron a cada afirmación de desprecio en contra del gobierno, de los gobiernos, de los partidos, de la corrupción.

Y luego concluyó la marcha que sacó a las calles a los cansados de tanto. Entre todos formaron una caravana harta del hartazgo, no exclusiva del gasolinazo.

Reedita Peña Nieto los pactos económicos de las crisis
Como en los tiempos de otros presidentes priistas, Enrique Peña Nieto ha llamado reiteradamente a la unidad nacional y hoy el sector corporativo de su partido y los dirigentes de cámaras y organismos empresariales, atendieron el llamado y firmaron, también como en el pasado, un pacto por la economía.

Con el nombre de Acuerdo para el Fortalecimiento Económico y la Protección de la Economía Familiar, el mandatario mexicano anunció una serie de medidas para paliar los efectos de lo que popularmente se conoce como gasolinazo.

El presidente aseguró que México tiene una economía fuerte, dinámica y competitiva.
No obstante, anticipó:marcha-1
“Vienen otros desafíos, vienen otros retos, no es el único (el gasolinazo)”, dijo el mandatario quien suele llamar a los problemas así, retos y desafíos.
En la Residencia Oficial de Los Pinos, junto con la promesa de acciones para la economía, hubo una larga disertación del secretario del Trabajo, Alfonso Navarrete Prida, contra las protestas y los disturbios, e inclusive, dijo que a esas acciones se les respondía con el acuerdo signado hoy.

Peña Nieto, más cauto, dijo que los presentes eran respetuosos del estado de derecho.

Tanto Peña Nieto como José Antonio Meade fueron insistentes en la justificación del incremento de las gasolinas, pues ambos expusieron que era consecuencia de factores internacionales y del retiro del subsidio y de no haberse realizado, como expuso el mandatario en su mensaje a la nación, pero de manera más clara, se habrían eliminado programas sociales.

Las medidas anunciadas por Meade incluyen acciones para la economía familiar, garantizar obras y programas, estabilizar la deuda y, como si fuera ayuntamiento, abordará un programa para reconvertir a gas las unidades de transporte público, financiar nuevas unidad y otras acciones para incentivar su uso.

Las promesas del Acuerdo
Acompañado por los gabinetes económico y social, Peña Nieto convocó para signar el acuerdo al Comité Nacional de Productividad, en el que están integrados los diferentes organismos obrero-patronales.

En su oportunidad, el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, dijo que era un “acuerdo de solidaridad” igual que como se le llamó en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari.

Entre el listado de acciones comprometidas, destacan que el gobierno mantendrá cuidado en el gasto, disminuirá la deuda y seguirá construyendo obra.

Los empresarios, por su parte, se comprometen a no incrementar precios y, con los sindicatos, a realizar las revisiones contractuales partiendo del impacto real del aumento en precio de combustibles.

“Los que no quieren ver la realidad, o ingenuamente piensan que se podía mantener el subsidio de la gasolina”, dijo Alfonso Navarrete Prida, que concentró su mensaje en elogiar a Peña Nieto, a quien llamó estadista, líder, encomió su valentía, repudió la violencia y, a nombre de los factores de la producción, representados en la concurrencia, dijo que todos estaban dispuestos a realizar sacrificios.

SinEmbargo/El Universal/Apro/Notimex

You may also like...

Deja un comentario