México dependiente de Estados Unidos en un alimento básico: el frijol

portada-frijol1CIUDAD DE MEXICO.- El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) hizo a México dependiente de Estados Unidos en un alimento básico: el frijol. Lo anterior, pese a que en el país se concentra la mayor diversidad del planeta, pues de las 150 variedades silvestres que existen, un tercio se encuentra en tierras mexicanas con gran variedad de tamaños, colores y requerimientos ecológicos, según la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).

La semilla se consume y se produce cada vez menos en el país y a partir de la firma del TLCAN la situación empeoró, al grado de que hoy, Estados Unidos provee del alimento a México. El informe Frijol 2016 de los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SCHP) y el Banco de México (Banxico) reveló que en el 2015 la producción disminuyó un 23.9 por ciento, respecto al año 2014, con lo que llegó a las 969 mil 100 toneladas.

El consumo per cápita de la semilla en México también ha mostrado una tendencia a la baja desde las últimas tres décadas, ya que de un promedio de 16 kilogramos consumidos por persona cada año en la década de los 80, en la actualidad cayó hasta la mitad, a 8.4 kilogramos.

En entrevista, Ernesto Guevara, dirigente de la Unión Nacional de Organizaciones Regionales Campesinas Autónomas (UNORCA), explicó que con la entrada en vigor del TLCAN, México entró en una “gran desventaja”, ya que se le otorgó acceso a la producción estadounidense y significó un daño para los productores mexicanos, pues “se prefirieron las importaciones” que los productos locales.
“Se estimularon las importaciones, bajo el argumento de que era más barato. Se debilitó mucho la estructura nacional”, dijo.

En el mismo sentido, Humberto Castro, investigador en la Universidad Autónoma Chapingo especialista en producción de frijol, indicó que el TLCAN trajo consigo la baja de los precios locales, con lo que se ha desincentivado a los productores.

“Nos desmoraliza, nos desanima. Se ha ido fomentando la importación de granos, más que incentivar y motivar. [El TLCAN] nos ha hecho dependientes y nos pone en riesgo al no tener volúmenes internos de granos y al depender de otros países, puede haber un colapso y podemos entrar en desabasto, es bastante grave esa parte. Fue un error de México haber incluido al sector agropecuario en el TLCAN”, criticó.

En un texto compartido con este medio, Gerardo Noriega Altamirano, profesor investigador en la misma institución, indicó que “el consumo nacional es mayor a la producción de frijol, ello explica que se acudan a las importaciones de frijol para complementar la demanda que existe en el país. Las importaciones de frijol son provenientes de Estados Unidos, México es primordialmente un país deficitario en frijol. Con la entrada en vigor del TLCAN en 1994, a partir del 1 de enero de 2008 las importaciones de frijol procedentes de Estados Unidos y Canadá tienen acceso libre de arancel en el mercado mexicano, al cumplirse el periodo para su desgravación de 15 años”.

El ingeniero Castro comentó que México ahora tiene “posibilidades de renegociar el TLCAN y de darle protección a la producción nacional”.
“Es importante trabajar al interior con los productores mexicanos. Merecemos estar como prioridad ante los granos importados y se debe favorecer el consumo nacional con inversión en infraestrutura y uso eficiente del agua, debido a las sequías porque hemos dependido de las lluvias y en los últimos años han venido a menos, ahora las sequías son más frecuentes”, subrayó.

El líder campesino Ernesto Guevara calificó el papel del Gobierno mexicano como “muy lamentable y muy limitado” en los apoyos económicos para impulsar la producción nacional. “No ha habido una política muy clara de fomento y eso ha significado que la producción nacional no se ha estimulado como se debiera. Hay una pérdida significativa en el consumo per cápita del frijol”, comentó.

Asimismo, criticó, que la política del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se basa en mantener las exportaciones hacia México y en renegociar aquellos rubros donde son deficitarios.

“No veo ningún concepto de renegociación que nos pudiera beneficiar, sino por el contrario. Tenemos una gran dependencia del maíz y el frijol proveniente de Estados Unidos y así lo quiere mantener [el Gobierno de Trump]”, planteó.

Aunado a ello, señaló que tras la desaparición de la Compañía Nacional de Subsistencias Populares (Conasupo), en 1999, se le dio el tiro de gracia a la producción local de la semilla, ya que no hubo una sustitución de la instancia encargada de acopiar y distribuir gran parte del producto.

De acuerdo con la Conabio, en 2012, el frijol ocupó el tercer lugar de superficie sembrada en el país con más de un millón 700 mil hectáreas y una producción de un millón de toneladas. Los principales estados productores son Zacatecas, Coahuila, Sinaloa, Durango, Nayarit y Chiapas. Entre el 2003 y el 2013, en el país vecino del norte, en Myanmar, Brasil y Tanzania, la productividad en dicho cultivo creció, mientras tanto, en México, China e India se redujo, según el informe de los FIRA.

“Es muy importante que la posición del Gobierno mexicano sea siempre en defensa de los intereses de México y la renegociación que a nosotros nos podría beneficiar sería que se saque el tema agropecuario del TLCAN. Eso nos va a permitir pensar en fortalecer a los productores de México y así se cuida la alimentación de sus habitantes. En cualquier negociación se debe proteger el derecho de los mexicanos. No se deben perder de vista los intereses de los mexicanos”, remarcó Guevara.

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