Fiscales debaten extradición de “El Chapo”

img_1452846384_4b09dcf7ea178d2df4a1MEXICO, D.F., (SinEmbargo/AP/AFP).– El Departamento de Justicia de Estados Unidos inició conversaciones con las autoridades mexicanas sobre la extradición de Joaquín Archivaldo “El Chapo” Guzmán Loera. Esto fue confirmado a la agencia Reuters por una fuente del Gobierno de México.
El martes, de acuerdo con la fuente no identificada, Arely Gómez, Procuradora General de la República, se reunió con funcionarios de justicia estadounidenses. El encuentro fue en Miami, “después de una llamada telefónica a Gómez realizada por la Fiscal General de Estados Unidos, Loretta Lynch, para felicitar a México por la recaptura de Guzmán”.
“El Chapo” se escapó en julio de lo que se suponía que era una de las cárceles más seguras de México.
“La reunión de Miami fue el primer debate cara a cara entre las autoridades estadounidenses y mexicanas, dijo el portavoz. Funcionarios de ambos países han dicho que la extradición Guzmán podría tomar un año o más”, dice Reuters en una nota firmada por Mark Hosenball.

Extradición y acusaciones

Después de que las autoridades mexicanas anunciaran su disposición a extraditar a Joaquín “El Chapo” Guzmán a Estados Unidos, parece más probable que nunca que los fiscales estadounidenses por fin podrán fincarle cargos al narcotraficante.
Sin embargo, se desconoce el tiempo preciso que tardará este proceso y cuáles fiscalías estadounidenses que ya han levantado cargos contra Guzmán serán las primeras en procesarlo.
A continuación un vistazo a cómo podría Guzmán ser extraditado.

¿Qué sucede ahora?

Las autoridades mexicanas afirman que han notificado formalmente a Guzmán que están en proceso varias órdenes de arresto procedentes de Estados Unidos. Guzmán fue recapturado el viernes seis meses después de que escapara de una prisión mexicana.
Ese es el inicio del procedimiento, aunque el director general de procesos internacionales de la Procuraduría General de la República dijo a la prensa local que posiblemente tardará cuando menos un año la entrega de Guzmán. El abogado de Guzmán dijo que la defensa ha interpuesto seis recursos para impugnar las solicitudes de extradición.
La celeridad del proceso de extradición depende casi en su totalidad del gobierno mexicano, dijo David Weinstein, ex fiscal federal que supervisó la división de narcóticos en la fiscalía en Miami.
“Pude ir tan lento o tan rápido como ellos quieran que vaya”, afirmó Weinstein.

¿Dónde se busca a “El Chapo”?

Unas seis fiscalías federales de diversas ciudades del país, entre ellas Chicago, San Diego, Nueva York, New Hampshire, Miami y Texas, tienen acusaciones formales contra Guzmán presentadas en ausencia.
En el distrito este de Nueva York, por ejemplo, una acusación formal de 49 páginas de un jurado de instrucción finca a Guzmán los cargos de dirigir un cártel que enviaba “toneladas de heroína, metanfetaminas y marihuana a Estados Unidos” y de utilizar asesinos a sueldo para que cometieran homicidios, secuestros, torturas y otros actos violentos.
Por su parte, fiscales del distrito oeste de Texas, acusan a Guzmán y a varios de sus cómplices de traer cocaína y marihuana al estado por el desierto, por puentes y otras rutas, y después hacer los arreglos para regresar de contrabando las ganancias a México.

¿Dónde será enjuiciado?

Todavía no hay ningún anuncio, y un funcionario del Departamento de Justicia dijo el lunes que no se ha decidido el lugar adonde será enviado Guzmán. El Departamento de Justicia tiene una Oficina de Asuntos Internacionales que se encarga de los asuntos relacionados con las extradiciones.
Al margen de dónde termine El Chapo, puede esperarse que lo reclamen diversas fiscalías.
Los fiscales en San Diego, por ejemplo, pueden argumentar su experiencia con el cártel narcotraficante de los Arellano Félix. El ex jefe de esa organización, Benjamín Arellano, fue extraditado de México y en 2012 fue sentenciado a 25 años de cárcel.
En Chicago, Guzmán es señalado como el “Enemigo Público Número 1″ y los fiscales afirman que la ciudad es un importante centro de operaciones del cártel de Sinaloa, dirigido por “El Chapo”.
Además de su propia experiencia en casos sobre narcóticos, el distrito este de Nueva York en Brooklyn cuenta entre sus graduados con algunos de los funcionarios de más alto rango en el Departamento de Justicia en Washington, entre ellos la secretaria de Justicia, Loretta Lynch, y Leslie Caldwell, jefa de la división criminal del departamento.
Estas decisiones siempre tienen una dosis política y a veces se tiene en consideración la oficina que presentó el caso primero, dijo Marcos Jiménez, ex fiscal federal en Miami, que supervisó casos de personas entregadas en extradición.
Pero Jiménez afirmó que “el factor más importante, el de mayor peso, es cuál oficina tiene mejor sustentadas las acusaciones en su contra y las mayores posibilidades de conseguir que lo condenen. Yo pensaría que van a hacer todas esas consideraciones”.

Entrevista de Sean Penn con “El Chapo” enciende
debate en México

Entrevistar a un narcotraficante prófugo siempre genera polémica. Pero en México, donde los periodistas asesinados por el crimen organizado se cuentan por decenas, la polémica en torno al texto de Sean Penn sobre su encuentro con Joaquín “El Chapo” Guzmán ha ido más allá.
No sólo se discute si es ético dar voz a un peligroso capo cuando es buscado por las autoridades, sino que se ha puesto sobre la mesa si elartículo de la estrella de Hollywood debe considerarse periodismo o entretenimiento, teniendo en cuenta que “El Chapo” le impuso varias condiciones, en un país en que muchos de los que ejercen ese oficio lo pagan con la vida.
En un texto de más de 10.000 palabras publicado en la revista Rolling Stone, Penn presenta a “El Chapo” como un hombre “que se volviónarcotraficante porque de algo tenía que vivir, que no es violento más que para defenderse
(…) y es casi amable de no ser por los 10,000 asesinatos” atribuidos a su cártel, lamentó el periodista León Krauze en una columna en el diario El Universal, donde considera al artículo un “triunfo” propagandístico de Guzmán.
A muchos les resulta insoportable que el “El Chapo” haya ofrecido tequila y comida al oscarizado actor en un país donde el poderoso cártel de Sinaloa y otros grupos del crimen organizado llevan años aterrorizando, hostigando y asesinado a periodistas incómodos.
El artista narró con épica el periplo y el miedo que pasó hasta que en octubre se concretó su esperado encuentro clandestino con el capo en una “jungla” no identificada, gracias a las gestiones de la actriz mexicana Kate del Castillo, presente en la reunión.
Sin embargo, el protagonista de “21 gramos” y “Mystic River” no logró su ambicioso objetivo: que la primera entrevista en la historia con el capo más poderoso y buscado del mundo fuera grabada en directo y sin condiciones.
“El Chapo”, recapturado el viernes pasado después de su espectacular fuga de prisión en julio, se comprometió a recibirlo durante dos días para una conversación extensa, pero Penn tuvo que enviarle las preguntas por celular y el capo las respondió en un vídeo. El resultado final, con preguntas cómodas y respuestas escuetas, tuvo que ser avalado personalmente por “El Chapo”.
“Describir el encuentro entre El Chapo y Sean Penn como una entrevista es un insulto épico a los periodistas que han muerto en el nombre de la verdad”, escribía airado en Twitter Alfredo Corchado, un veterano corresponsal estadounidense en México que tuvo que exiliarse un tiempo por las amenazas de Los Zetas.
Sin embargo, otros periodistas consideran que las críticas son fruto de la envidia.
“Nunca fui un fan del periodismo de Penn, pero yo y cualquier otro periodista nos habríamos puesto incluso en más compromisos para teneruna entrevista con ‘El Chapo’. Quien diga lo contrario, miente”, dijo el corresponsal de Vice Danny Gold.

El verdadero peligro del periodismo mexicano

Con 89 reporteros asesinados y 17 desaparecidos desde el año 2000, según cifras de Reporteros Sin Fronteras, el periodismo es un oficio de riesgo en México, donde convertirse en altavoz del narco es una práctica muchas veces no elegida.
Por eso, al fallecido decano del periodismo mexicano y fundador de la revista Proceso, Julio Scherer, muchos nunca le perdonaron que en 2010 entrevistara al fugitivo Ismael “El Mayo” Zambada, socio de “El Chapo”. “Si el diablo me ofrece una entrevista, voy a los infiernos”, se justificó entonces el periodista.
En 2013, Servando Gómez “La Tuta”, el estrambótico líder de Los Caballeros Templarios de Michoacán (oeste), se convertía en el capo más mediático no sólo por sus vídeos retadores en Youtube sino por las extensas entrevistas que le hicieron cadenas internacionales como MundoFox o Channel 4.
El artículo de Penn molesta de forma especial a muchos reporteros mexicanos de zonas conflictivas, como Javier Garza Ramos, exeditor de El Siglo de Torreón en Coahuila (norte), que también sufrió en propia carne las amenazas del narco.
“Hay un tono de falso heroísmo en la narrativa de Penn. Si realmente quiere conocer el peligro de cubrir a los cárteles, podría conseguirse un trabajo en un periódico de Sinaloa o Durango y cubrir historias de crimen de manera cotidiana junto con decenas de valientes reporteros y editores”, escribió el periodista en una columna en el diario español El País.

Fuente: Por Esto!

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