Nuevo episodio de la larga crisis

images (8)CIUDAD DE MÉXICO, (SinEmbargo).– El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) ve en el recrudecimiento de la volatilidad financiera internacional, vivida desde inicios del 2016, “el nuevo episodio” de la larga crisis que tuvo su apogeo en el 2008 y considera que este actual “desequilibrio estructural de la economía global” , alimentado por la desaceleración de China y los bajos precios del petróleo, podría extenderse por un lapso de tiempo indefinido.
Es en los países emergentes, como México, “donde se ubica el nuevo centro de gravedad de la volatilidad y la vulnerabilidad”, afirma en su mensaje semanal. Ante ello llama a evaluar los posibles riesgos para tener “capacidad de reacción” tanto a nivel de gobiernos como de empresas.
“Si queremos realmente apuntalar el blindaje, es preciso alentar con más fuerza la inversión y al mercado interno, las cadenas de valor, y la integración hacia las exportaciones. Nuestro principal mercado, los Estados Unidos, tiene áreas de oportunidad para las exportaciones mexicanas. Este año podemos crecer cerca de 3 por ciento o incluso podemos aspirar a un mayor crecimiento, siempre y cuando se realicen estrategias y acciones adecuadas, para enfocar el fortalecimiento de nuestros mercados regionales”, sugiere.
Además demanda “un esfuerzo real de austeridad y eficiencia en el gasto público” y analizar los escenarios de respuesta en los distintos sectores y empresas para compensar los eventuales aumentos de costos ante el fortalecimiento del dólar.
“México simplemente no puede soslayar este contexto”, refiere respecto al freno del dinamismo de la locomotora china y el “peligro” por la caída pronunciada de los precio del petróleo a nivel global. Hay analistas que prevén que el barril podría bajar hasta los 10 dólares, expone.
China es hoy el ojo del huracán, determina. Al tercer trimestre del año que acaba de concluir, su deuda total llegó a 240 por ciento de su PIB, sumando un crecimiento de casi 80 puntos desde el 2008. “Esto refuerza la hipótesis que compartimos de que estamos viendo otra secuela de esa crisis internacional”, expone el organismo empresarial.
El Consejo subraya que China es la segunda mayor economía, “la fábrica del mundo” que, por su crecimiento a una tasa promedio cercana al 10 por ciento anual desde los años 80, propició una prolongada fase alcista en los precios de las materias primas, incluyendo el petróleo.
Ese crecimiento se basó en gran medida en un fuerte empuje de la inversión y la exportación, en aumento continuo hasta que “la demanda disminuyó drásticamente con la recesión”. Ante un modelo de desarrollo agotado, el dragón asiático intenta reactivar su dinamismo a través del consumo interno, pero hasta el momento no se ha concretado, afirma el CCE.
En diciembre pasado algunos analistas proyectaban que China terminaría el 2015 con un crecimiento de 6.8 por ciento, pero actualmente muchos lo ubican inclusive por debajo del 6 por ciento, con un pronóstico similar para el 2016. Mañana el país lo dará a conocer.
En días pasados el Secretario de Hacienda Luis Videgaray declaró que “hay una preocupación real de que, ante la desaceleración de la economía china, la respuesta de política pública sea iniciar una ronda de devaluación competitiva”.
Ante ello, el sector privado confía en que el Banco de México (Banxico) sabrá responder adecuada y oportunamente ante dicha eventual “guerra competitiva” de tipo de cambio y mayores salidas de capital de cartera.
Aunque los indicadores de estabilidad macroeconómica son sólidos, al igual que la política monetaria y fiscal, “se requiere de un esfuerzo real de austeridad y eficiencia en el gasto público, ante la presión en las finanzas públicas”, demanda.
En la primera quincena de este año que comienza, el peso se ha depreciado frente al dólar significativamente. Hoy ya cotiza hasta en 18.52 pesos en bancos frente a los 17.70 pesos en los que comenzó enero.
“Las autoridades tendrán que estar muy al pendiente del efecto del tipo de cambio en los precios, tanto en la canasta básica como por categorías”, exige a pesar de reconocer que, por ahora, la tasa de inflación está por debajo del 3 por ciento objetivo.
“Habrá que analizar los escenarios y alternativas de respuesta en los distintos sectores y empresa por empresa, para compensar los aumentos de costos con disminución de otros, sustituir importaciones con productos mexicanos y defender los mercados, de acuerdo a las posibilidades de cada empresa”, sugiere.
Es momento de implementar políticas, estímulos y facilidades que alienten la inversión, el empleo y el mercado interno, concluye.

Fuente: Por Esto!

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